Gente perfecta

YO no estoy tan seguro de que nadie es perfecto. Para mí hay gente perfecta; quizás relativamente, pero para el desorden de este mundo es perfecta. Gente que es ordenada, trabajadora, estudiosa, inteligente, astuta. Es simpática y cuando está de mal humor lo sabe mantener sin herir a nadie. No son ni redundantemente elocuentes ni muy lacónicas. Aparecen cuando uno las desean y se ausentan cuando uno es capaz de matarlas y si aparecen leen nuestras expresiones y se van sin hacernos sentir malos. Hay gente que es dada a las actividades cultas sin dejar de lados las actividades festivas y escuchan música agradable no las porquerías deprimentes y ruidosas que uno escucha. Ellos no pierden el tiempo, lo administran a la perfección, todo lo administran. Comen bien, hacen ejercicios y hacen su chequeo médico con la frecuencia necesaria. Son lindos, buenos, solidarios y no esperan recompensa. Son buenos hijos, buenos padres y buenos tíos, de esos que son cómplices de sus sobrinos y les regalan cosas hermosas y son novios románticos que regalan once flores clamando “Tú completas la docena”. Y escriben sin faltas de ortografía y entienden lo que uno les explique aunque lo haga pésimo y sea algo que nos costó horrores entender a nosotros. Lo peor de todo esto, lo más triste, lo que me llena de bronca, lo que no logro comprender, es que a esta gente se la llama de la manera más despiadada e indiferente… “gente normal”.



Esto te lo digo por tu bien, porque soy una buena madre. ¡Aprendé del hijo de Cristina!
0 Comments:
Okomentovat
<< Home