Por momentos me pasa que quiero salir a matar a alguna persona. Entonces salgo a la calle y me dedico a hacer los preparativos necesarios. Lo primero que hago es salir con un promedio de 200 pesos, que es lo que calculo me va a salir un revólver. Lo que hago es ir a la armería más cercana. Seré atendido por el armero que me preguntará que estoy buscando.
-Estoy buscando un arma.
-¿Qué tipo de arma busca?
-Una como para matar a una persona.
-Jejeje... Usted está buscando un arma de defensa. Mire esta le puede servir es una calibre 22, tiene mucha salida.
-¿Cuánto?
-200 dólares.
-Acepta pesos- Le digo sacando mi capital.
-Sí, pero a tres pesos el dolar.
Mientras saco la cuenta con mi calculadora y me doy cuenta de que no alcanza advierto un cartel de de Visa.
-Se la pago en cuotas.
-¿Tiene permiso para portar armas?
Me frustro, exclamo mi bronca por tanta burocracia inútil y me vuelvo a casa buscar mi mejor cuchillo.
En el momento me doy cuenta de que en la heladera hay algo de fiambre, uso mi cuchillo para cortar algunos trozos y picar. "Tendría que lavarlo porque sería poco grato matar a una persona con un cuchillo sucio de mortadela". Finalmente me desencanto de mi anhelo y decido quedarme en casa.